La paz que se respira en sus pequeños pueblos blancos, los cinco parques naturales existentes en la provincia y el Parque Nacional de Sierra Nevada, convierten a Granada en un paraíso para quienes buscan el descanso, el sosiego y el contacto con la naturaleza durante sus vacaciones. La provincia no es ajena al auge de este turismo verde y para satisfacer la creciente demanda ha desarrollado una completa infraestructura de servicios y alojamientos rurales, que van desde hoteles de gran lujo a ofertas tan pintorescas como los alojamientos turísticos en cuevas de la zona norte.