En la ladera que desciende hacia Trevélez se encuentra Mecina Fondales. Aquí destaca el antiguo lavadero público que conserva trazos de su modesta monumentalidad. Pero lo más interesante de este núcleo hay que buscarlo en Fondales, donde Gerald Brenan fijó su residencia de verano. Un corto descenso a pie hasta el río da la oportunidad de contemplar los restos de un viejo molino árabe, considerado en su día como una de las obras más representativas de la arquitectura medieval de la zona.