El profesor Asín Palacios afirmaba que el término Huelma se deriva del árabe al-Walima, que significa ‘el convite’. Seco de Lucena lo tradujo como ‘alquería de la Anfitriona’. Está situada en el centro del Poniente, en el estratégico punto donde convergen los principales caminos que cruzan la zona. En su núcleo urbano se conservan numerosas viviendas-cueva, algunas de las cuales se han acondicionando para el turismo rural.
Su origen es claramente islámico y en el siglo XIV el historiador árabe Al-Jatib menciona en sus escritos once alquerías de la zona, entre las cuales se encontraba al-Walima. Su nombre sugiere que por la zona había alguna finca de recreo durante esa etapa histórica, a partir de la cual se constituyó un núcleo de población más amplio. Se encontraba en la ruta de los grandes cortijos entre Granada y Alhama. Tras la Reconquista culminada por los Reyes Católicos en 1492, Ventas de Huelma paso a manos cristianas. En el siglo XVII el historiador Henríquez de Jorquera menciona en sus escritos la existencia de grandes granjas como Guemal, anexas a la villa de Ventas.
Son típicos en Ventas de Huelma los pucheros, las papas a lo pobre, las perdices estofadas, el remojón y la tortilla de collejas. Entre sus dulces destacan los roscos de San Antón, los de huevo y el pan de bizcocho.