Municipio situado a orillas del río Barbatas y al amparo de la sierra de la Encantada. Urbanísticamente, destacan sus casas señoriales, que aún conservan los blasones con los escudos nobiliarios en sus fachadas. La situación fronteriza de la localidad y su pertenencia a la Diócesis de Toledo explican sus numerosas construcciones religiosas, entre las que destaca la Colegiata de Santa María, del siglo XVI. Otros lugares de interés son la Iglesia de Santiago, los conventos de Santo Domingo y San Francisco, o el parque Rodríguez Penalva. Huéscar es, además, un bello paraje natural en el que se pueden apreciar unas gigantescas secuoyas, plantadas hace más de cien años. El río Guardal cuenta con varios monumentos a su paso por este término municipal: el Puente de la Ánimas (o acueducto de Raigada) del siglo XVI, que fue declarado monumento nacional de carácter histórico-artístico en 1982, o el Puente Duda, cuyos pilares descansan sobre roca viva. Además, en la finca de la Fuentes de Guardal se encuentra la cabecera del Canal de Carlos III.
Ha sido asentamiento humano desde la Prehistoria como demuestran los numerosos yacimientos arqueológicos. En 1915 se descubrió un abrigo natural, Piedra del Letrero, que podría datar del Neolítico. Los árabes la fundaron como enclave bélico en el asentamiento que anteriormente habían ocupado villas romanas. Perteneció a la cora de Tudmir desde el siglo VII hasta su incorporación al Reino Nazarí de Granada. Desde principios del XIII hasta finales del XV pasó por continuas conquistas y reconquistas entre nazaríes y castellanos, debido a que era una zona fronteriza de cierta importancia. A principios del siglo XIV fue asediada por el ejército granadino de Ismail I, que destruyó el castillo roquero denominado Uxkar. Pero sin duda, el hecho histórico más relevante fue la conquista de la alcazaba oscense en 1435 por don Rodrigo Manrique, padre del poeta Jorge Manrique, hazaña que ha pasado a la historia de la literatura hispana en las ‘Coplas por la muerte de su padre’ escritas por su hijo. Huéscar pasó a ser dominio de la Corona de Castilla en 1488, y siete años más tarde los Reyes Católicos la entregaron en señorío al Condestable de Navarra. La localidad llegó a tener 6.000 habitantes en el siglo XVI, pero la posterior expulsión de los moriscos la redujo a la mitad. Desde 1544 has 1953 perteneció a la Diócesis de Toledo.
Tiene un amplio recetario basado e productos propios como el cordero segureño, la carne de cerdo, legumbres u hortalizas de la tierra. Los platos típicos son el remojón de San Antón, lata de cordero o conejo, o su famoso relleno. Destacan los productos elaborados de la carne del cerdo como los embutidos, la morcilla, el lomo de orza o la butifarra. También son muy importantes sus viñedos. Cultivan uva blanquilla, gordal, generval, blasca y tinta doble.